San Juan Bautista

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martes, 16 de diciembre de 2014

El sueño de José - Antonio Caponnetto


El sueño de José

“Y estando José pensando en abandonar en secreto a María, he aquí que el Ángel del Señor le apareció en sueños, diciendo: ‘José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque su concepción es del Espíritu Santo’”

Mateo 1, 20



Le pesaban los brazos más que nunca esa noche,
de acarrear la madera, de dar forma a aquel leño,
fatigado de troncos y virutas filosas
el cuerpo le pedía la horizontal del sueño.

Sumaba otro cansancio que no da el martilleo
ni el buril contra el cedro o el listón de cerezo,
limaduras del alma cuando duda y vacila
reclamando el sosiego del tálamo o el rezo.

A solas con la pena de sospechar amando
-amando la pureza del ser indubitable-
lo vio dormir inquieto la luna nazarena
propicia para un ángel que en el silencio hable.

Lo llamó por su nombre, agregando el linaje
por remembrar promesas como el vino a la Vid,
por disiparle el miedo, el pálpito escondido:
Nada temas José, hijo leal de David.

Lo que guarda tu esposa no es obra de la carne,
ni de los terrenales y humanos himeneos,
es el Verbo anunciado desde todos los siglos,
nacerá entre pastores, sonarán jubileos.

Alégrate en las nupcias anunciadas al alba,
selladas con el “hágase tu palabra en mi vida”.
Y al mentar al misterio, calló el ángel doblando
en señal de alabanza su ballesta bruñida.

Llegada la vigilia y con ella la lumbre
al corazón contrito como al del justo Job,
se hizo lirio el cayado y una rosa el recelo,
su paz era una escala que revivió a Jacob.

Danos José la gracia de saber que la Esposa
no es la adúltera oscura de quien la quiere infiel,
no es la merecedora del epíteto duro
sino esa tierra fértil “que mana leche y miel”.

Cuida Santo Patriarca al Niño y la Señora,
de los lobos bramando en negras ventoleras,
cuídanos el pesebre, el sagrario y la misa,
quede todo en tus manos augustas, carpinteras.


Antonio Caponnetto


Nacionalismo Católico San Juan Bautista

lunes, 15 de diciembre de 2014

La justificación de la tibieza ante la neo iglesia - Augusto TorchSon



  El innoble silencio de los sacerdotes ante las herejías del obispo de Roma y sus gestos cada vez más groseros en apoyo a los más anticristianos movimientos en el mundo entero, ya es algo que no tiene ningún tipo de justificativo.

  La obscena y profana "misa criolla" promovida por Bergoglio en el mismísimo Vaticano, realizada por prosodomitas y abortistas reconocidos públicamente, así como un manifiesto apoyo al indigenismo anticristiano y antihispanista, requieren de una denuncia pública de parte de quienes se dicen ministros de Cristo. Sin embargo estos perros mudos, colaboran con su cobardía y tibieza a la conducción masiva de almas al infierno con su indiferencia a la que llaman prudencia. Y me refiero especialmente a los que con inmensa caradurez se dicen tradicionalistas; a los que escupen cuanta grosería se les viene a la mente con respecto a Bergoglio siempre y cuando estén en el más hermético y cuidado de los ambientes, y así calman sus conciencias creyéndose "soldados de Cristo" por realizar sus privadas defensas de la fe. Vaya esto también para sus seguidores laicos.

  Estos son más culpables que los progresistas. Son los que mandan información para que publiquen otros, los que invitan a otros para que digan lo que ellos no se atreven a decir y los que se disfrazan de nacionalistas y ortodoxos observando formas exteriores tradicionales, pero escondiendo la vela debajo de la mesa aduciendo "prudencia" y "cuidar a los que tienen a cargo". Nunca pensando en que la mejor manera de cuidar a sus subordinados es predicar la verdad a tiempo y destiempo.

  Ven, escuchan y se lamentan en privado de todas las transgresiones a la sana doctrina, más contribuyen con sus pecados de omisión a la propagación de las mismas. TRAIDORES. CURAS, OBISPOS, CARDENALES.

  En unos pocos días tuvimos que escuchar que el cielo no es un lugar sino un estado, que todos nos iremos al mismo, "todos", incluso los perros, cerdos, serpientes, zorrinos y sanguijuelas, de boca del "number one" de la neo iglesia, y sin embargo, todos estos "tradicionalistas" cuchichean y hasta como dice el mismo Bergoglio "chismorrean" pero nunca se paran a gritar lo que corresponde. Al que le quepa el sayo que se lo ponga.

  Incluso tuvimos que escuchar a Bergoglio mentir una vez más, cuando arremetiendo contra los que cumplen con los preceptos de la Iglesia y respetan su doctrina, a los que siempre llama hipócritas; dijo: “Pío XII nos liberó de aquella cruz tan pesada que era el ayuno eucarístico”. “Tal vez alguno de ustedes lo recuerdan. Ni siquiera se podía tomar una gota de agua. ¡Ni siquiera! Y para lavarse los dientes, se tenía que hacer sin tragar agua. Yo mismo de muchacho fui a confesarme de haber hecho la comunión, porque creía que una gota de agua había ido dentro. Es verdad ¿o no? Es verdad. Cuando Pío XII cambió la disciplina – ‘¡Ah, herejía! ¡No! ¡Ha tocado la disciplina de la Iglesia!’ – tantos fariseos se escandalizaron. Tantos. Porque Pío XII había hecho como Jesús: ha visto la necesidad de la gente. ‘Pero pobre gente, ¡con tanto calor!’. Estos sacerdotes que celebraban tres Misas, la última a la una, después de mediodía, en ayunas. La disciplina de la Iglesia. Y estos fariseos eran así – ‘nuestra disciplina’ – rígidos en la piel, pero como Jesús les dijo, ‘putrefactos en el corazón’, débiles, débiles hasta la putrefacción. Tenebrosos en el corazón”. (Aquí)

  Como nos recuerda nuestra amiga Maite C, el catecismo de San Pio X que se utilizaba en ese entonces, con toda claridad prescribe: 635.- ¿Qué ayuno debe guardarse antes de la Sagrada Comunión? – Antes de la Sagrada Comunión debe guardarse el ayuno eucarístico, que consiste en abstenerse de alimento sólido o bebida alcohólica tres horas antes de comulgar, y de alimento líquido o bebida no alcohólica, una hora antes de la comunión. El agua natural puede tomarse a cualquier hora y en cualquier caso. Los enfermos pueden tomar verdaderas medicinas, sólidas o líquidas, y bebidas no alcohólicas en cualquier tiempo y sin ninguna limitación.

  Y ante esto, ¿Cuántos “tradicionalistas” que usan como estandarte la imagen y el magisterio de este Santo Papa (Pio X), van a salir a decir públicamente que miente Bergoglio con todos sus dientes?

  Se tuvo que inventar el neologismo "misericordear" para definir irónicamente la acción bergogliana de silenciamiento y castigo a los "verdaderos católicos, tradicionalistas y ortodoxos", mientras se les abría las puertas a los fornicarios, adúlteros, afeminados, sodomitas, ladrones, borrachos, etc., en su condición de tales; y la respuesta de estos sedicentes "guerreros" es que "hay que ser prudentes y esperar a que las condiciones estén dadas para hablar públicamente". Esto significa "cuando nos aseguren que no habrá consecuencias, pueden contar con nuestro apoyo".

  Sin ser especialista en psicología, entiendo que la gente sigue a quienes consideran que tienen autoridad. Así, aunque erróneamente, se sigue sin discutir y sin entender lo que se manda y lo que se impone, cuando se confía en el mandante. Es como llegamos al obediencialismo que prescinde de cualquier uso de la razón y de formación, confiando en quien ostenta la figura del líder. Sin dejar de cuestionar la comodidad que esta postura implica, es interesante observar como cuando siendo varios los referentes a quienes se les reconoce autoridad, al haber disenso entre ellos, la gente empieza a cuestionarse el seguir obedeciendo ciegamente y empieza a considerar la conveniencia de optar por seguir a unos u otros.

  Proponemos a tal fin un extracto de la película francesa "I como Icaro" que subimos aquí. http://youtu.be/35JwJw1Xdy8

  Trasladada la situación a la Iglesia pudimos observar como los católicos ignorantes de su fe (aquí podemos hablar de un porcentaje muy superior al 90%); cuando vieron a gente que se consideraba seria y respetable, cuestionar las transgresiones de Bergoglio y sus protegidos; tal el caso del Cardenal Burke, Mons. Schneider, etc., los fieles confundidos e ignorantes, empezaron a cuestionarse lo que antes les sonaba extraño, pero al no tener los elementos adecuados para el discernimiento, preferían confiar en lo que creían que correspondía, es decir, seguir al que tiene que "representar" a Cristo, aunque en los hechos lo traiciona constantemente.

  Y así, a partir del Sínodo, donde se cuestionaron y pusieron a consideración, las mismas enseñanzas de Nuestro Señor Jesucristo, es que muchos fieles, habiendo escuchado las voces en defensa de la verdadera Fe, se empezaron a preguntar si estaban en lo correcto al seguir a este adulador de las masas que desprecia todo lo que le sugiera pureza, santidad, orden y heroísmo, tratando por el contrario de nivelar hacia abajo, llevándonos hacia lo ordinario y vulgar, nunca mirando al cielo. Y lógico resulta si tiene esa concepción del Paraíso a la que antes nos referimos.

  Aunque sin lugar a dudas se tiene que cumplir lo previsto en las Sagradas Escrituras para los últimos tiempos y la impostura religiosa tiene que ser inmensa, mucho bien harían, quienes ostentan el título de pastores de advertir a sus ovejas de no seguir falsas doctrinas, denunciando a quienes las transmitan, ocupen el puesto que sea.

  Una vez más, y sin importar ser reiterativos, tenemos que mencionar la importancia de dar batalla sin que nos corresponda la victoria, ya que ésta sólo le corresponde a Dios. Que sean nuestras heridas en la misma la que den testimonio de nuestra fidelidad y entrega a la causa de Cristo. E invitando a quienes son destinatarios de estas duras palabras a que dejen su comodidad y tibieza, les advertimos que aunque prediquen el juicio particular, no creen en él, ya que no pueden hablar de lo que no dan testimonio. Porque si creen que van a ir al cielo quedándose callados, más bien, el lugar al que irán, será el que predica el “obispo de Roma”, incluyendo en el mismo a las alimañas y no al que realmente nos hará compartir eternamente el destino de Nuestro Señor y Dios Nuestro Jesucristo.

Trabajando para que Cristo reine

Augusto TorchSon


Nacionalismo Católico San Juan Bautista

Hasta cuándo vamos a aguantar que nos cambien la fe - P. A. Gálvez Morillas


Homilía 16 de Noviembre de 2014

3° Domingo deAdviento

Evangelio: Jn 1: 19-28

Padre Alfonso Gálvez Morlillas



Nota de NCSJB: Las homilías del Padre Gálvez Morillas se reproducen con autorización expresa de los propietarios de las mismas.


Nacionalismo Católico San Juan Bautista

domingo, 14 de diciembre de 2014

Papolatría exagerada de los neocatólicos - P. A. Gálvez Morillas


Homilía 16 de Noviembre de 2014

3° Domingo deAdviento

Evangelio: Jn 1: 19-28

Padre Alfonso Gálvez Morlillas



Nota de NCSJB: Las homilías del Padre Gálvez Morillas se reproducen con autorización expresa de los propietarios de las mismas.


Nacionalismo Católico San Juan Bautista

sábado, 13 de diciembre de 2014

CON LAS BESTIAS, AL CIELO - Flavio Infante


  Y entonces Francisco se decidió a dilatar los lindes de su delirante apocatástasis incluyendo a los animales. Pues si no era suficiente con aquella reciente y entusiasta lección relativa a la gloria irrestricta («todos nosotros nos encontraremos allí. Todos, todos, allí, todos. Es bello»), ahora -y abusando por enésima vez de la petrina potestad de atar y desatar- resulta que metió a las mascotas en el empíreo, a empujones. Según lo reportan los azorados cronistas, «un día veremos a nuestros animales de nuevo en la eternidad de Cristo. El Paraíso está abierto a todas las criaturas de Dios».

  Alguien tendría que advertirle al Santo Padre que sus sorprendentes máximas, si es que las inspira su declamado "Dios de las sorpresas" (que no, sin dudas, el Dios «admirable en sus obras y en sus santos»), corren el riesgo de causar un tedio insoluble a fuerza de atraer la atención por vías tan poco fecundas. Que acaba volviéndose repetitivo y machacón con sus sorpresas, que sus recursos resultan previsibles hasta el sopor. Y sobre todo: que si bien el foris canes del Apocalipsis no versa precisamente acerca de los perros sino de otra porción entre los protegidos de Su Santidad, lo cierto es que sirve a señalar con eficacia los límites de la Ciudad Celeste.

  Uno de los más visibles frutos de la demencia de la vida moderna, después de la fortísima caída de la natalidad experimentada en los últimos 50-60 años, es la adopción de mascotas a las que se les concede el trato de hijos. Esto, en el fondo, supone menos la ilusión de creer dotados a los perros de condición personal que lo contrario: sentirse el hombre degradado al nivel de las animalias. Se cumple irónicamente, en pago a la presunción antropocéntrica, aquello de Daniel 5, 21: «su corazón fue hecho semejante al de la bestias y marchó a convivir con los onagros». O lo que en una de las vibrantes invectivas de León Bloy contra sus contemporáneos, a quienes fustigó por no temer el «alcanzar un destino de perros, hijos de perra, parientes del cerdo».

  Hay un poema de un autor francés poco traducido en nuestra lengua, Francis Jammes, contemporáneo y amigo de Paul Claudel, que se titula Oración para ir al cielo con los burritos. Allí se lee, a guisa de súplica final:

Dios mío,
haz que me acerque a Ti
con los burritos [...]
haz que,
en ese recreo de las almas,
inclinado sobre tus aguas divinas,
yo me parezca a los burritos
que contemplarán su pobreza humilde
y suave en la limpidez
del amor eterno.

  Pero esto no deja de ser atribuible a la fantasía y a la emotividad del poeta, que quisiera rescatar para el Cielo todo cuanto cae bajo su simpatía cordial. La invención teológica de Bergoglio supone otra cosa, y el cielo que éste parece indicar -a juzgar por la ancha y espaciosa senda que señala como conducente a él- no debería ser otro que aquel cuyo ingreso custodia el can Cerbero.

Flavio Infante




Nacionalismo Católico San Juan Bautista



viernes, 12 de diciembre de 2014

Educadores Católicos II - Antonio Caponnetto


Principios y modelos para una pedagogía cristiana

Antonio Caponnetto. 

Ed. Bella Vista, 2014.
  


  En el mes de septiembre del presente, nos fue dado a conocer una nueva investigación del Prof. Antonio Caponnetto. Nos referimos precisamente a “Educadores Católicos II”, libro que continua dando a conocer personajes que han sido claves en la formación de la pedagogía católica.

  En la primera parte de la colección, editada en el año 2013, el profesor se dedicó a analizar cuatro figuras sacerdotales que han sido claves para el desarrollo de la espiritualidad cristiana. Si bien el volumen cuenta con unas 200 páginas aproximadamente, en su interior, cada homenajeado multiplica sus hojas en pos de sus enseñanzas y experiencias.

  En este segundo volumen, el autor ha decidido homenajear al maestro Stan Popescu, al profesor Jordán Bruno Genta y, finalmente, al distinguido colombiano Nicolás Gómez Dávila. Claramente, exceptuando al querido filósofo Jordán B. Genta, los restantes personajes podrían resultarnos un poco distantes.

  Si alguno preguntara por Stan Popescu, deberíamos responder con un bloque ingente de obras. El eximio Popescu dedica gran parte de sus estudios al fracaso democrático. Sin embargo, la profundidad de su saber psicológico lo lleva a volcar sus experiencias en el ámbito pedagógico. Así, la última expresión de dicha investigación será “La adolescencia y los padres como educadores”.

  El Prof. Caponnetto conoce y comenta con holgura dicho estudio. A su vez, los comentarios se ven enriquecidos por el trato personal y amical que ha unido a ambos profesores. En definitiva, es la primera biografía que se conoce de esta personalidad que, hasta hoy, ha permanecido escondida en el más penoso olvido.

  Aquí, el autor decide duplicar la apuesta. Y, como centro de su nuevo estudio, decide conmemorar los 40 años del asesinato del filósofo Jordán B. Genta. Entonces, la obra es llevada a su máxima expresión. Entre poesía y anécdotas se va columbrando los dos ámbitos de una única personalidad: el santo y el héroe.

  ¿Qué más puede pedirse a un educador católico?. Solamente eso: el ejemplo. Línea tras línea, la investigación avanza sobre los preceptos fundamentales enseñados por el Prof. Jórdan B. Genta. El autor explora ámbitos personales y vocacionales del homenajeado. En definitiva, todo lo que pueda decirse resulta poco. Necesariamente, debe leerse esta profunda y austera reivindicación que conmueve hasta las lágrimas.

  Finalizando el trabajo, nos encontramos con otro monumental pensador: Nicolás Gómez Dávila. En esta parte, puede suscitarse algún prurito sobre la figura convocada. Sin embargo, el autor, caracterizado por su estudiosidad, acompañará al lector para despejar toda duda. Auxiliado por la genialidad de los “Escolios”, el Prof. Caponnetto reconstruirá el saber pedagógico escondido tras los elocuentes y sagaces apotegmas del colombiano.

  En definitiva, y teniendo presente los permanentes embates que recibe la religión católica, estos magníficos aportes del Prof. Caponnetto son de una doble utilidad. Primeramente, constituyen una permanente denuncia frente al caos y el desmantelamiento que ha sufrido la educación argentina, anquilosa e incapaz de gestar al verdadero maestro. En segundo lugar, la obra constituye un genuino reconocimiento a todas y cada una de las personalidades que supieron regalarnos el amor a la cristiandad.

   Octavio Guzzi


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jueves, 11 de diciembre de 2014

Disquicisiones Agresivas (La Oración Mística) - P. A. Gálvez Morillas

  
DISQUISICIONES AGRESIVAS

(LA ORACIÓN MÍSTICA)

  
  NOTA PRELIMINAR: Hablar de oración en estos tiempos de la Nueva Iglesia o, de lo que es todavía más grave, de oración mística, es una incitación al escándalo. Para la mayoría de los modernos cristianos, es una gran estupidez y una tremenda locura. Pues, ¿quién va a pensar ahora en cosas tan obsoletas...? Ni son momentos éstos para aferrarse a tradiciones pasadas, de museo, o a formulaciones fijas capaces de coartar la libertad del individuo. Muy al contrario, porque ha llegado el tiempo en que el cristiano salga de sí mismo y se disponga a esperar nuevas sorpresas de parte de Dios. La tristeza y rigidez de épocas pasadas han de dar paso a la alegría, a la improvisación y a una apertura de corazón que esté dispuesta a acoger a todos, sin consideración de buenos o malos. Los sentimientos de prohibición, de castigos o de arrepentimiento han muerto por fin, para dar lugar a los de misericordia, a los de comprensión y a los de aceptación de todas las situaciones que sean consideradas buenas por cualquier ser humano.

  De ahí que las naves que cruzan los océanos hayan decidido, con justa razón, dar al traste con los mapas, con las cartas de navegación, con las brújulas y radares, con las comunicaciones con satélite y hasta con los partes metereológicos. Instrumentos antes considerados indispensables, pero que por fin han sido descubiertos como inútiles y que no sirven sino para coartar la libertad y el espíritu de improvisación de los navegantes. ¿Peligros de colisiones, de tormentas, de arrecifes, de bancos de arena o de la posibilidad de no llegar nunca al destino...? ¡Pero si es mucho mejor y más emocionante someterse al azar de posibles sorpresas...! Y por supuesto, porque en el caso de ser abordada las nave por piratas, se les debe recibir con sentimientos de comprensión y de amor, así como proporcionarles cariñosa acogida e integrarles en la tripulación.

  Sin embargo, y aun a sabiendas de escribir para muy pocos, para casi nadie o tal vez para nadie, aquí vamos a tratar de lo sublime. Pese a que en la Nueva Iglesia ya nadie considera necesario hablar con Dios. Los modernos católicos, tocados de modernismo, piensan que no existe otro diálogo que no sea con el hombre mismo; mientras que los pocos que aún se mantienen firmes en la Fe, consideran la conversación y amistad con Dios como algo raro y sólo para elegidos.

  Contra todo lo cual, vamos a comentar temas hoy por desgracia desconocidos, pero que conciernen a la más pura esencia de la existencia cristiana; aunque hayan sido enteramente olvidados por los modernos cristianos y relegados por los demás al desván de los recuerdos. Con los tristes y desastrosos resultados que están a la vista.


Me ha llevado a la sala del festín
y la bandera que ha alzado contra mí
es bandera de amor.

   La declaración que hace la esposa en este texto de El Cantar de los Cantares (2:4) es de una extraordinaria importancia. En ella están contenidos dos temas, dependientes el uno del otro pero con matices enteramente distintos. La sala del festín, o lugar donde van a celebrarse las bodas del Esposo y la esposa (Dios y la criatura humana), es uno de ellos; y el certamen de amor que tendrá lugar allí mismo y que enfrentará a ambos en la más singular de las contiendas imaginables, es el otro. Aquí los vamos a considerar separadamente.

  Según la esposa, ella ha sido conducida a la sala del festín con la indudable intención, por parte del Esposo, de celebrar los desposorios de ambos al mismo tiempo que contienden en una justa o torneo de amor.

  En cuanto al lugar de la celebración ---la sala del festín---, si paramos la atención en el hecho de que el certamen amoroso se ha de llevar a cabo en un lugar propio de banquetes y saraos, y hasta parece que coincidiendo con el momento de las celebraciones nupciales, podremos concebir alguna idea de lo que el Esposo desea proporcionar a la esposa.

  La circunstancia de que se afirme de que se trata de un festín a celebrar, nos proporciona un indicio con el que imaginar lo que tal idea suscita en las mentes humanas: delicadas viandas y exquisitos manjares, selectos y abundantes vinos, músicas y ambiente festivo por doquier y cosas semejantes propias del caso. Claro está que esto no es sino la idea de lo que un festín humano, por suntuoso que pueda ser imaginado, sería capaz de crear en la mentalidad de los hombres; pero que, a decir verdad, poco o nada tendría que ver con la realidad de los festines divinos, dado que estos últimos se celebran dentro de un orden enteramente distinto y esencialmente superior. Cuando se lleva a cabo el salto desde el orden natural al sobrenatural, cualquier intento de descripción empleando palabras y conceptos humanos se sabe de antemano condenado al fracaso, por más que la moderna teología modernista se sienta inclinada, no ya a pasar con facilidad de un orden a otro, sino a prescindir enteramente del sobrenatural.

  Por lo que no nos resta sino hacernos cargo del problema mediante la elaboración de algunas disquisiciones capaces de aportar una cierta aproximación ---idea de cercanía, poco apropiada para ser utilizada aquí--- a la realidad de las relaciones amorosas divino--humanas, que aquí han alcanzado un punto culminante. La necesidad ineludible de utilizar el lenguaje humano obliga a reconocer la limitación que suponen los simples esbozos de borrosas y débiles analogías. Los cuales muy poco van a decirnos con respecto a la realidad, aunque serán, sin embargo, suficientes para conducirnos hacia un suave sentimiento de nostalgia y de gozo.

  En esta situación solamente la poesía podría acercarnos a la idea de lo que sería una bulliciosa jornada de alegre festividad, en este caso pastoril. Dentro de las limitaciones que lleva consigo el difícil intento de elevar la mente, desde un ambiente meramente humano a otro que es enteramente divino:


Los rayos que la aurora derramaba
la vida al verde valle devolvían,
y abajo en la cañada se escuchaba
el melodioso son, que al par hacían,
rabeles y guitarras
y el áspero runrún de las cigarras.


  La oración mística ha de ser considerada como un abundante festín. En el cual es indiferente que el alma encuentre al Señor en el fervoroso gozo de la intimidad amorosa o cuando es llamada a compartir con Él la dureza de la Cruz. Pero de lo que no puede dudarse es de que, de un modo o de otro, ha llegado para ella el tiempo de la Perfecta Alegría.

  La esposa se alegra de estar por fin junto al Esposo, después de haber podido comprobar el modo como Él se fue acercando a ella:


Vino hasta mí el Amado
cuando el sol se asomaba por el teso,
y habiéndome mirado,
sentí en sus ojos eso
que sólo amor lo sana con un beso.


  La idea del descanso definitivo, del amor llegado a su cumbre y de la felicidad perfecta la expresa tan bellamente como siempre San Juan de la Cruz. El Santo, en su Cántico Espiritual, habla del ameno huerto deseado para referirse a la sala del festín, de la que habla la esposa en El Cantar:


Entrádose la esposa
en el ameno huerto deseado,
y a su sabor reposa,
el cuello reclinado
sobre los dulces brazos del Amado.


  Ahora el alma ha dejado de pertenecerse a sí misma y ya es toda del Esposo divino. Que no es otra la meta de la existencia del cristiano y aquello para lo que fue creado. Lo que viene a significar que el alma ha hecho suya la vida de Cristo para poner la propia en manos de su Señor y Esposo. Cumpliendo al fin el lema que proclamaba la ley fundamental del amor (Ca 2:16):


Mi amado es para mí y yo soy para él.

   He ahí el gran secreto de la existencia: el descubrimiento de que hay más alegría en dar que en recibir (Hech 20:35). Que no por otra cosa el nombre más apropiado asignado al Espíritu Santo, utilizado desde antiguo por los Padres, es el de Don. Claramente expresivo de lo que constituye la esencia de la Trinidad: la eterna Donación o entrega de Amor, mutua y recíproca, entre el Padre y el Hijo.

  El alma que ha avanzado por los caminos de la oración ha alcanzado un estadio en el que no piensa tanto en recibir cuanto en amar a Dios, después de haberse dado cuenta de que la Perfecta Alegría no consiste en otra cosa que en entregar todo al Amado de su corazón. De ahí la relación de la verdadera pobreza con el amor, cuando el alma comprende claramente que todo lo que es pertenece a Jesús y ya nada es propio de ella: Pues ninguno de nosotros vive para sí, ni ninguno de nosotros muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos. Porque, en fin, sea que vivamos o sea que muramos, del Señor somos (Ro 14: 7--8).

  La verdadera oración nada tiene que ver con cualquier acto rutinario de culto, realizado a diario y sin otro aparente objetivo que el de contribuir de algún modo a la propia salvación eterna. La constancia en la conversación y trato con el Señor, acompañada de la autenticidad conferida por las buenas obras, conduce infaliblemente a la Alegría. Sólo posible en el lugar donde, ante la vista y la posesión del Esposo, se escuchan los antiguos y eternos cantos sólo conocidos de los enamorados:


A las nevadas cimas
de las altas montañas subiremos
salvando abismos y saltando simas.
Y, cuando al fin lleguemos,
los cantos del amor entonaremos.


  Toda historia en tanto es verdadera historia en cuanto que posea un final. No existe la Historia Interminable de la que se habla en la famosa y bella fantasía de Michael Ende. Un eterno retorno al principio sería un absurdo que no tendría sentido alguno en una criatura racional, mientras que un camino sin final no conduciría a ninguna parte. Por eso llega un momento, pasado el largo y duro itinerario transcurrido en una vida de fatigas, sufridas por amor, y de búsqueda ansiosa del Señor también a través de la oración ---en un tiempo de duración indeterminada y sólo conocida de Dios---, en que el alma contempla el final de sus trabajos y la consumación de su existencia. La cual significa para ella la posesión del Esposo en un amor que ahora es ya perfecto y para siempre.

  Ahora es cuando el alma, no solamente reconoce al Esposo como su Creador y como el Principio de todo, sino también como su último Fin al cual estaba destinada y ahora es ya alcanzado y conseguido: Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el principio y el Fin (Ap 22:13).

  Los sufrimientos, ansiedades, incertidumbres y trabajos han desaparecido y quedan ya definitivamente atrás:


Si pues andamos juntos el sendero,
deja que me adelante yo el primero,
allí donde se acaba la vereda
y el duro trajinar atrás se queda.


(Del libro del autor El Misterio de la Oración)


Padre Alfonso Gálvez Morillas





Nacionalismo Católico San Juan Bautista


Un Papa post-cristiano - Rorate Coeli


Lo que sigue es el comentario editorial que hizo en la radio de noticias más popular de Francia, RTL, sobre la visita del Papa Francisco a Estrasburgo. Lo publicamos sobre todo para el registro de los acontecimientos históricos de cómo la corriente principal de comentaristas conservadores en Europa están empezando a ver este pontificado.

Éric Zemmour: “Francisco va a Estrasburgo y hace caso omiso de la Catedral”

Es la historia de un Papa que va a Estrasburgo y hace caso omiso de la Catedral. Sería como un musulmán que viajara a Jerusalén y no rezara en la mezquita de Al-Aqsa. O como un presidente francés que celebrara 11 de noviembre sin visitar la Tumba del Soldado Desconocido. O como si la Reina de Inglaterra desdeñara a la Royal Navy, o un presidente estadounidense que no prestara su juramento sobre una Biblia.
  
Francisco habla de las raíces de Europa, pero nunca deja claro que éstas son cristianas. Exalta la espiritualidad, pero apenas menciona el nombre de Dios, y nunca el de “Cristo”. Menciona “derechos humanos”, “solidaridad”, “explotación”, ” diversidad “, “medio ambiente “, la “globalización” y la” inmigración “, pero no dice “aborto”, “eutanasia” o “matrimonio homosexual”.

Él pronuncia las palabras que son agradables, no las palabras que molestan. Habla de la “Europa de los pueblos”, pero no de la “Europa de las Naciones”. Él aboga por la generosa acogida de los inmigrantes, sin tener en cuenta que estas olas incesantes en el Mar Mediterráneo están transformando a Europa en tierra del Islam – y esto a pesar de que todos los que llegan a Lampedusa son musulmanes. Pero el líder de los cristianos no parece que le preocupara o que siquiera le importase.

Este Papa está obsesionado con el diálogo entre el Cristianismo y el Islam, pero más allá de un diálogo convencional y protocolar, ¿cómo puede dialogar útilmente el cristianismo con un Islam que considera a todos los cristianos como a musulmanes que todavía no saben que lo son, o que niegan su identidad?

[Presentador: Pero todo esto, Éric, es simplemente porque él está llevando adelante, de esta manera, la obra de sus predecesores]

Ah, pero Francisco es de hecho, el Anti- Benedicto XVI, que había causado escándalo al exaltar al Cristianismo, impregnado con la razón griega, que es lo contrario del Islam. Benedicto XVI recordó los principios de la Iglesia, socavando el culto pseudo-compasivo de la pobreza [lit. misérabilisme] difundido por los medios de comunicación. Francisco actúa sobre este culto de la pseudo-pobreza para mejorar su popularidad entre los medios de comunicación. Benedicto XVI, en cambio, recordó el dogma en una época que lo rechaza. Francisco lanza fuera el dogma para complacer al espíritu de estos tiempos.

El reciente Sínodo sobre la familia y sus deferencias hacia el “matrimonio” homosexual ya había causado preocupación entre los cristianos serios. Y si en Francia, los que habían protestado contra el “matrimonio” entre personas del mismo sexo en nombre de su fe se sintieron traicionados, este viaje a Estrasburgo terminó llevándolos a la desesperación.

Si ya el Vaticano II trajo la devastación de la orientación litúrgica de los cristianos, Francisco parece estar decidido en deshacerse de las orientaciones culturales y religiosas. Francisco es el ídolo de los medios de comunicación, de los miembros del Parlamento Europeo y de la izquierda de Occidente, y no pareciera importarle que sea aplaudido por los más resentidos y sarcásticos críticos de la Iglesia.

El Papa parece ser más bien el heredero de Jacques Delors * que de Juan Pablo II. Un demócrata cristiano convertido a la socialdemocracia. Un alemán de la Gran Coalición **, todo en uno. Un Papa post-cristiano. Un partidario de un cristianismo sin dogmas, que es adorado por los progresistas contemporáneos que han tirado todo lo que es sagrado en los cubos de basura de la historia. Un papa que encarna las famosas palabras de Chesterton de que” El mundo moderno está lleno de viejas virtudes cristianas que se volvieron locas.”


Francisco está en el proceso de transformación de la Iglesia en una simple ONG, [algo] entre Greenpeace y Terre d’Asile. 



Fuente: Rorate Coeli


Nacionalismo Católico San Juan Bautista

martes, 9 de diciembre de 2014

Bergogliando: dichos y hechos porteños del inquilino de Santa Marta - Alejandro Sosa Laprida

  
 Miles Christi - 08/12/2014
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a. Citas del libro « El jesuita »



1. « Hasta donde mis conocimientos llegan al respecto, esta debe ser la primera vez que un rabino prologa un texto de un sacerdote católico, en dos mil años de historia. Hecho que adquiere más relevancia aún cuando dicho sacerdote es el arzobispo de Buenos Aires, primado de la Argentina y cardenal consagrado por Juan Pablo II. » (Prólogo por el rabino Skorka, p. 9)

2. « La obsesión de Bergoglio que cual leitmotiv va y viene en todo el libro, puede definirse con los vocablos : encuentro y unidad. Entendiendo éste último como un estado de armonía entre los hombres, en el que cada uno desde su peculiaridad coopera para el crecimiento material y espiritual del otro, inspirado en un sentimiento de amor. » (Idem, p. 11)

3. « Leía Nuestra palabra y propósitos, una publicación del partido comunista y me encantaban todos los artículos de uno de sus conspicuos miembros y recordado hombre del mundo de la cultura, Leónidas Barnetta, que me ayudaron en mi formación política. Pero nunca fui comunista. » (p. 48)

4. « Ahora hay una conciencia creciente sobre la inmoralidad de la pena de muerte. Antes se sostenía que la Iglesia Católica estaba a favor de ella o que, por lo menos, no la condenaba. (…) Se tomó una mayor conciencia de que la vida es algo tan sagrado que ni un crimen tremendo justifica la pena de muerte. » (p. 87)

5. « La Iglesia no se opone a la educación sexual. Personalmente, creo que debe haberla a lo largo de todo el crecimiento de los chicos, adaptada a cada etapa. En verdad, la Iglesia siempre impartió educación sexual, aunque acepto que no siempre lo hizo de un modo adecuado. » (p. 92)

6. « Es cierto que, a veces, se produce el enamoramiento, y el sacerdote tiene que revisar el sacerdocio y su vida. Entonces va al obispo, le informa « hasta acá llegué, no sabía que iba a sentir algo tan lindo, a esta mujer realmente la amo » y pide dejar el ministerio sacerdotal. » (p. 98)

7. « Para mí la esperanza está en la persona humana, en lo que tiene en su corazón. Creo en el hombre. No digo que es bueno o malo, sino que creo en él, en la dignidad y la grandeza de la persona. » (p. 160)

8. « La Iglesia debe estar acompañando el desarrollo de los pueblos: el existencial, el moral, el humano con todo su nuevo potencial. Tiene que hacerlo crecer en humanidad porque, en el fondo, el hombre es objeto de la Revelación de Dios, imagen de Dios. » (p. 163)

9. « Un verdadero crecimiento en la conciencia de la humanidad no puede fundarse en otra cosa que en la práctica del diálogo y el amor. Diálogo y amor se suponen en el reconocimiento del otreo en cuanto otro, la aceptación de la diversidad. Sólo así puede fundarse el valor de la comunidad: no pretendiendo que el otro se subordine a mis criterios y prioridades, no ‘‘absorbiendo’’ al otro, sino reconociendo como valioso lo que el otro es, y celebrando esa diversidad que nos enriquece a todos. Lo contrario es mero narcisismo, imperialismo, pura necedad. » (p. 169)

10. También podría incluirse este largo pasaje de la página 42, si no blasfemo, cuando menos de una irreverencia colosal, inimaginable de parte de un eclesiástico: https://eccechristianus.wordpress.com/2014/03/09/jorge-bergoglio-bromea-sobre-la-crucifixion-de-nuestro-senor/

11. Para hacerse una idea acabada de la bajeza y de la perfidia de este manifiesto programático, verdadero panfleto propagandístico al servicio de quien se sabía « papabile », se recomienda vivamente la lectura del siguiente artículo: http://elblogdecabildo.blogspot.fr/2010/05/eclesiales.html


b. Citas del libro « Sobre el cielo y la tierra »


1. « La obra maestra del Señor es el hombre, algunos ángeles no lo aceptaron y se rebelaron. » (Capítulo 2, página 1)

2. « No encaro la relación para hacer proselitismo con un ateo. Lo respeto y me muestro como soy. (…) No le diría que su vida está condenada porque estoy convencido de que no tengo derecho a hacer un juicio sobre la honestidad de esa persona. » (3, 1-2)

3. « Los grandes dirigentes del pueblo de Dios fueron hombres que dejaron lugar a la duda. » (5, 8)


4. « El mal entró en el mundo por la astucia del demonio, que -como ya dijimos- se puso envidioso porque Dios hizo al hombre como el ser más perfecto. » (10, 1)

5. « Respeto al suicida, es una persona que no pudo sobreponerse a las contradicciones. No lo rechazo. » (11, 3)

6. « La religión tiene derecho de opinar en tanto está al servicio de la gente. Si alguien pide un consejo, tengo derecho a dárselo. » (16, 1)

7. « La religión debe formar parte de la educación en la escuela, como un elemento más en el amplio abanico que se brinda en las aulas. » (18, 2)

8. « Cada hombre y cada mujer tienen derecho a educar a sus hijos en sus valores religiosos. » (18, 5)

9. « La Iglesia oficialmente reconoce que el pueblo de Israel sigue siendo depositario de las promesas. En ningún momento dice : ‘‘Perdieron el partido, ahora nos toca a nosotros.’’ Es un reconocimiento al pueblo de Israel. » (24, 19)

10. « La lucha social que trajeron esos judíos socialistas hizo mucho bien, removió la conciencia social argentina. » (26, 10)

11. Al rabino Skorka : « No olvido que Usted me invitó dos veces a orar y a hablar en su sinagoga. Y yo lo invite para que les hablara sobre los valores a mis seminaristas. » (28, 2)

12. « Cuando todos rezaban, lo primero que me salió fue ponerme de rodillas, un gesto muy católico, para recibir la oración y la bendición de las siete mil personas que estaban ahí. » (En el Luna Park, durante la reunión con los evangelistas.) (28, 3)


13. Skorka a Bergoglio : « Yo aprecio los cambios que Usted introdujo, que el Presidente salude a todos los dignatarios religiosos, que varios de ellos participen en las prédicas del Te Deum. Cambiar esas cosas dentro de una estructura tan antigua no es fácil. Lo felicito por intentar romper viejos círculos viciosos. » (28, 5)

14. « (…) en los Estados pontificios (…) el poder temporal estaba unido con el poder espiritual. Era una deformación del cristianismo, no se correspondía con lo que Jesús quiso y lo que Dios quiere. » (29, 8)

15. « Soy respetuoso de nuevas propuestas espirituales pero deben ser auténticas y deben someterse al paso del tiempo, que dirá si su mensaje es coyuntural o perdurará a través de las generaciones. Sobrevivir al paso del tiempo es la mejor prueba de la pureza espiritual. » (29, 24)


c. Dichos y hechos del cardenal Bergoglio respecto al judaísmo y al ecumenismo.

1. « Si en este momento elevo un pedido a Dios, es que se multipliquen todos aquellos, que seamos muchos los que breguemos por la verdad, más allá de las disquisiciones y los puntos de vista teológicos, más allá de las diferencias teológicas. Tenemos que hacer una realidad humana, construir una realidad humana distinta. Estamos esperando al Mesías, pero para que El llegue, le tenemos que preparar el terreno, tenemos que dejarle un lugar. Yo creo que no es una cuestión pasiva, creo que El va a venir cuando Dios lo disponga, Dios se va a revelar a lo humano, cuando El lo va a disponer. Pero yo creo que Dios también nos está esperando a nosotros. Muchas gracias. » Rabino Abraham Skorka, discurso del 11/10/12 con motivo de la recepción del doctorado honoris causa que le atribuyó la UCA, a manos del cardenal Jorge Bergoglio, que escuchó y aplaudió el discurso del rabino. (Cf. primer vídeo 14:20 a 15:20)



2. « (…) Hoy, aquí en esta Sinagoga, tomamos nuevamente conciencia de ser pueblo en camino y nos ponemos en presencia de Dios. Es un alto en el andar para mirarlo a Él y dejamos mirar por Él; para examinar nuestro corazón en Su presencia y preguntar si caminamos siendo irreprochables. También yo lo hago, como caminante, junto a Ustedes mis hermanos mayores. (…) Por ello, al ponemos hoy en la presencia de Dios, al sometemos a su juicio, lo hacemos confiados en ese Señor de honda ternura, que es fiel y se nos presenta como el que dice “te amé con un amor eterno y por eso te atraje con fidelidad" (Jerem. 31:3). Sí, el Señor nos atrae hacia sí con fidelidad, “con lazos de amor.” (Oseas 11:4). Sólo nos pide que nos dejemos tomar en brazos por Él, que dejemos que Él nos enseñe a caminar (Oseas 11:3); nos pide que reconozcamos que Él es nuestro Dios, "es el verdadero Dios, el Dios fiel, que a lo largo de mil generaciones, mantiene su alianza y su fidelidad con aquellos que lo aman y observan sus mandamientos." (Dt. 7:9) (…) »



3. « (…) En sendas oportunidades (2004 y 2007) estuvo en la comunidad Benei Tikva en los servicios religiosos preparatorios para estas festividades, denominados Selijot. En esas ocasiones brindó su saludo reflexivo y sentido a Benei Tikva y a toda la comunidad judía del país. Fueron momentos de encuentro en los que, más allá de las diferencias y divergencias, se generó un sentimiento de hermandad ante la presencia de un único Padre. Bergoglio manifestó entonces cómo las oraciones vertidas habían tocado su corazón. Acentuó insistentemente el sentimiento de cercanía espiritual y fraternal que sintió junto a los presentes. Fue el mismo sentimiento que sintió la comunidad para con él. (…) » (Rabino Abraham Skorka, « Visiones de un mundo en paz », La Nación, 4/9/13)


4. « (…) El arzobispo de Buenos Aires y primado de Argentina, cardenal Jorge Bergoglio, destacó los lazos que unen a la fiesta de Janucá, la festividad de las luminarias, con la Navidad al encabezar un oficio religioso realizado en una sinagoga de la ciudad de Buenos Aires. “Janucá se une en un símbolo con la Navidad y es el símbolo de la luz, ya que en el relato del nacimiento de Jesús, los ángeles anunciaban la presencia de la luz, o sea que la luz está en ambas fiestas. En el caso de Janucá tiene un significado histórico muy concreto pero también se proyecta hacia adelante y da lugar a luces propias”, explicó Bergoglio en declaraciones a la Agencia Judía de Noticias. Bergoglio realizó estas declaraciones tras visitar la sinagoga de la comunidad NCI-Emanu El de la Fundación Judaica, donde encendió la quinta vela de la festividad de Janucá. El cardenal aclaró que no es la primera vez que concurre a una sinagoga. “Es algo que suelo hacer, como los hermanos judíos vienen a nuestra casa, yo voy a la de ellos, somos hermanos. El amor nos lleva a la fraternidad”, resaltó el líder de la Iglesia Católica. (…) »



5. « (…) Con motivo del importante aniversario, a través de una carta enviada al rabino Abraham Skorka, el cardenal Jorge Bergoglio saludó a la comunidad judía Benei Tikva. En la carta, Bergoglio destacó que “celebrar un aniversario de setenta años nos habla del largo camino transitado en momentos felices y también en los momentos de prueba y de dolor”. “Todo lo han vivido fraternalmente, apoyándose unos a otros, caminando en esperanza. Han visto crecer los hijos, han despedido a los abuelos que les dejaron tanta sabiduría. Ahora a los setenta años del comienzo, quieren afirmarse fraternalmente en tres actitudes: memoria, compromiso y esperanza”, destacó el cardenal. “Memoria de vuestros mayores que los iniciaron en la Ley y en las enseñanzas de los Profetas; compromiso en el servicio a vuestra Congregación y a todo el pueblo argentino; esperanza hacia adelante dando pasos audaces de construcción social y amistad, dejándoles a vuestros hijos, enriquecida, la herencia espiritual que recibieron”. “Les deseo lo mejor y toda clase de bendiciones; pero sobre todo les deseo que conserven la amorosa memoria del Señor, que los sostiene de la mano derecha y les dice: ‘No temas, yo vengo en tu ayuda’, el Señor que los eligió y que siempre es fiel a su Alianza”, expresó. Finalmente, Bergoglio destacó: “Queridos hermanos mayores, me uno a Ustedes en la oración y en la acción de gracias por este aniversario. Y, por favor les pido que recen por mí. Que el Señor los bendiga”. (…) »

  
6. « Un importante oficio interreligioso encabezado por el cardenal Jorge Bergoglio y con la participación de representantes de la comunidad judía argentina se llevó a cabo ayer en la Catedral de la ciudad de Buenos Aires para rezar por la paz en Medio Oriente. En la ceremonia realizada en la Catedral de Buenos Aires participaron representantes de las distintas denominaciones cristianas, Omar Ahmed Abboud en representación del Islam, y el rabino Abraham Skorka por el Judaísmo. En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias (AJN), Skorka explicó que se trató de “un acto interreligioso de religiones abrahámicas, monoteístas, que fundan su credo en la Biblia hebraica” y después cada una de las denominaciones a partir del Nuevo Testamento define su orientación. (…) El cardenal Jorge Bergoglio, en tanto, transmitió que “cada vez que nos miramos con estos ojos y descubrimos en el hermano la imagen y semejanza de Dios, nos agigantamos, crecemos. En cambio cuando instauramos la muerte, cuando no escuchamos la palabra de Dios, ‘Dónde está tu hermano’, esa sordera y esa muerte nos disminuye”. En este sentido, el líder de la Iglesia Católica señaló que “todo se pierde con la guerra, todo se gana con la paz”. “Con la paz se gana la dignidad, el respeto; porque la paz es obra de la justicia. La justicia nos viene de esa imagen que Dios puso en nuestro corazón. Todo se gana con la paz y todo se pierde con la guerra. Quisiera que esta frase, que no es mía, nos acompañe, la llevemos en nuestro corazón y se haga oración. Oración que construya, oración que acerque, oración que interceda por todos aquellos que están sufriendo el flagelo de la enemistad y de la guerra”, agregó. (…) »



7. « Cristianos y judíos conmemoraron el lunes 12 de noviembre en la catedral metropolitana de Buenos Aires un nuevo aniversario de la Noche de los Cristales Rotos o Kristallnacht, considerado el primer pogrom antijudío y el inicio del Holocausto judío. La liturgia, organizada por la Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso y la B´nai B´rith Argentina, contó con reflexiones del primado argentino, cardenal Jorge Bergoglio y del rabino Alejandro Avruj, de la comunidad NCI-Emanu El. La recordación se fundamentó en el texto De la muerte a la esperanza, escrito por el rabino León Klenicki y el teólogo Eugene Fischer, y actuó el coro polifónico de la Sociedad Hebraica Argentina. Participaron, además, representantes de las iglesias Evangélica Metodista, Luterana Unida y Presbiteriana San Andrés. »



8. « Cuando todos rezaban, lo primero que me salió fue ponerme de rodillas, un gesto muy católico, para recibir la oración y la bendición de las siete mil personas que estaban ahí. » Cardenal Bergoglio refiriéndose a lo ocurrido en el Luna Park de la ciudad de Buenos Aires en la reunión con los evangelistas el 19 de junio de 2006. (Sobre el cielo y la tierra, capítulo 28, página 3: http://fr.calameo.com/read/002080055a8b71b163859- Cf. vídeo 02:57 a 05:00: https://www.youtube.com/watch?v=NnMsXm9DMK8)

9. « Qué lindo que los hermanos estén unidos, que los hermanos oren juntos. Qué lindo ver que nadie negocia su historia en el camino de la fe, que somos diversos, pero queremos ser y ya empezamos a ser una diversidad reconciliada. En ese común denominador en esa fe caminar juntos en esta diversidad reconciliada. Tres cositas que nos pueden servir: no nos olvidemos del abrazo, de la llaga y del viento. Del abrazo del Padre, ese Padre al cual le decimos, cuando nos acercamos, ‘‘Padre, estamos divididos ¡unínos!’’ Que nos tape la boca con el abrazo y nos una más y más. Si soy pecador miro la llaga, esa llaga de la que brotó sangre y agua, esas llagas que nos dieron la luz, esas llagas que son la rúbrica de que el Señor vive (…) Finalmente el viento, el viento ése que sopló fuerte, sopló fuerte el día de Pentecostés pero ya a la mañana de la Resurrección el Señor sopló sobre sus discípulos y les dijo ‘‘Reciban el Espíritu Santo’’. Gracias por este camino que andamos juntos y simplemente les pido que recen por mí y sobretodo les pido que no olvidemos el abrazo, la llaga y el viento. Que así sea. » (Cf. Vídeo 00:57 a 02:56 : https://www.youtube.com/watch?v=SKAckrYENtY)

10. El rabino Abraham Skorka al cardenal Bergoglio : « Yo aprecio los cambios que Usted introdujo, que el Presidente salude a todos los dignatarios religiosos, que varios de ellos participen en las prédicas del Te Deum. Cambiar esas cosas dentro de una estructura tan antigua no es fácil. Lo felicito por intentar romper viejos círculos viciosos. » (Sobre el cielo y la tierra, capítulo 28, página 5: http://fr.calameo.com/read/002080055a8b71b163859)



d. El judeo-cristianismo y el ecumenismo del cardenal Bergoglio condenados por la Sagrada Escritura y por el Magisterio de la Iglesia:

« ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre. Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre. » (1 Jn. 2, 22-24) 

« Porque vosotros, hermanos, vinisteis a ser imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea; pues habéis padecido de los de vuestra propia nación las mismas cosas que ellas padecieron de los judíos, los cuales mataron al Señor Jesús y a sus propios profetas, y a nosotros nos expulsaron; y no agradan a Dios, y se oponen a todos los hombres, impidiéndonos hablar a los gentiles para que éstos se salven; así colman ellos siempre la medida de sus pecados, pues vino sobre ellos la ira hasta el extremo. » (1 Tes. 2, 14-16)

« ¿Por qué ustedes no comprenden mi lenguaje? Es porque no pueden escuchar mi palabra. Ustedes tienen por padre al demonio y quieren cumplir los deseos de su padre. Desde el comienzo él fue homicida y no tiene nada que ver con la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando miente, habla conforme a lo que es, porque es mentiroso y padre de la mentira. Pero a mí no me creen, porque les digo la verdad. ¿Quién de ustedes probará que tengo pecado? Y si les digo la verdad, ¿por qué no me creen? El que es de Dios escucha las palabras de Dios; si ustedes no las escuchan, es porque no son de Dios. » (Jn. 8, 43-47)


Encíclica Mystici Corporis, Pío XII, 1943, § 12 :

« Los testimonios incesantes de los Santos Padres, al atestiguar que en el patíbulo de la Cruz consumó su obra, enseñan que la Iglesia nació -en la Cruz- del costado del Salvador, como una nueva Eva, madre de todos los vivientes. Dice el gran Ambrosio, tratando del costado abierto de Cristo: Y ahora se edifica, ahora se forma, ahora... se figura, y ahora se crea..., ahora se levanta la casa espiritual para constituir el sacerdocio santo. Quien devotamente quisiere investigar tan venerable doctrina, podrá sin dificultad encontrar las razones en que se funda. Y, en primer lugar, con la muerte del Redentor, a la Ley Antigua abolida sucedió el Nuevo Testamento; entonces en la sangre de Jesucristo, y para todo el mundo, fue sancionada la Ley de Cristo con sus misterios, leyes, instituciones y ritos sagrados. Porque, mientras nuestro Divino Salvador predicaba en un reducido territorio -pues no había sido enviado sino a las ovejas que habían perecido de la casa de Israel- tenían valor, contemporáneamente, la Ley y el Evangelio; pero en el patíbulo de su muerte Jesús abolió la Ley con sus decretos, clavó en la Cruz la escritura del Antiguo Testamento, y constituyó el Nuevo en su sangre, derramada por todo el género humano. Pues, como dice San León Magno, hablando de la Cruz del Señor, de tal manera en aquel momento se realizó un paso tan evidente de la Ley al Evangelio, de la Sinagoga a la Iglesia, de lo muchos sacrificios a una sola hostia, que, al exhalar su espíritu el Señor, se rasgó inmediatamente de arriba abajo aquel velo místico que cubría a las miradas el secreto sagrado del templo. En la Cruz, pues, murió la Ley Vieja, que en breve había de ser enterrada y resultaría mortífera, para dar paso al Nuevo Testamento, del cual Cristo había elegido como idóneos ministros a los Apóstoles; y desde la Cruz nuestro Salvador, aunque constituido, ya desde el seno de la Virgen, Cabeza de toda la familia humana, ejerce plenísimamente sobre la Iglesia sus funciones de Cabeza, porque precisamente en virtud de la Cruz -según la sentencia del Angélico y común Doctor-, mereció el poder y dominio sobre las gentes; por la misma aumentó en nosotros aquel inmenso tesoro de gracias que, desde su reino glorioso en el cielo, otorga sin interrupción alguna a sus miembros mortales; por la sangre derramada desde la Cruz hizo que, apartado el obstáculo de la ira divina, todos los dones celestiales, y, en particular, las gracias espirituales del Nuevo y Eterno Testamento, pudiesen brotar de las fuentes del Salvador para la salud de los hombres, y principalmente de los fieles; finalmente, en el madero de la Cruz adquirió para sí a su Iglesia, esto es, a todos los miembros de su Cuerpo místico, pues no se incorporarían a este Cuerpo místico por el agua del Bautismo si antes no hubieran pasado al plenísimo dominio de Cristo por la virtud salvadora de la Cruz. »


Syllabus de Pío IX, 1864, § 3: Indiferentismo. Latitudinarismo (proposiciones condenadas):


XV. Todo hombre es libre para abrazar y profesar la religión que guiado de la luz de la razón juzgare por verdadera. (Letras Apostólicas Multiplices inter, 10 junio 1851) (Alocución Maxima quidem, 9 junio 1862)

XVI. En el culto de cualquiera religión pueden los hombres hallar el camino de la salud eterna y conseguir la eterna salvación. (Encíclica Qui pluribus, 9 noviembre 1846 ; Alocución Ubi primum, 17 diciembre 1847 ; Encíclica Singulari quidem, 17 Marzo 1856) 

XVII. Es bien por lo menos esperar la eterna salvación de todos aquellos que no están en la verdadera Iglesia de Cristo. (Alocución Singulari quadam, 9 diciembre 1854 ; Encíclica Quanto conficiamur 17 agosto 1863)

XVIII. El protestantismo no es más que una forma diversa de la misma verdadera Religión cristiana, en la cual, lo mismo que en la Iglesia, es posible agradar a Dios. (Encíclica Noscitis et Nobiscum 8 diciembre 1849) http://www.filosofia.org/mfa/far864a.htm



Encíclica Mortalium Animos, Pío XI, 1928:

« Cosa muy parecida se esfuerzan algunos por conseguir en los que toca a la ordenación de la nueva ley promulgada por Jesucristo Nuestro Señor. Convencidos de que son rarísimos los hombres privados de todo sentimiento religioso, parecen haber visto en ello esperanza de que no será difícil que los pueblos, aunque disientan unos de otros en materia de religión, convengan fraternalmente en la profesión de algunas doctrinas que sean como fundamento común de la vida espiritual. Con tal fin suelen estos mismos organizar congresos, reuniones y conferencias, con no escaso número de oyentes, e invitar a discutir allí promiscuamente a todos, a infieles de todo género, a cristianos y hasta a aquellos que apostataron miserablemente de Cristo o con obstinada pertinacia niegan la divinidad de su Persona o misión. Tales tentativas no pueden, de ninguna manera obtener la aprobación de los católicos, puesto que están fundadas en la falsa opinión de los que piensan que todas las religiones son, con poca diferencia, buenas y laudables, pues, aunque de distinto modo, todas nos demuestran y significan igualmente el ingénito y nativo sentimiento con que somos llevados hacia Dios y reconocemos obedientemente su imperio. Cuantos sustentan esta opinión, no sólo yerran y se engañan, sino también rechazan la verdadera religión, adulterando su concepto esencial, y poco a poco vienen a parar al naturalismo y ateísmo; de donde claramente se sigue que, cuantos se adhieren a tales opiniones y tentativas, se apartan totalmente de la religión revelada por Dios. » 



Encíclica Mystici Corporis, Pío XII, 1943, § 17:

« Ni se ha de creer que su gobierno se ejerce solamente de un modo invisible y extraordinario, siendo así que también de una manera patente y ordinaria gobierna el Divino Redentor, por su Vicario en la tierra, a su Cuerpo místico. Porque ya sabéis, Venerables Hermanos, que Cristo Nuestro Señor, después de haber gobernado por sí mismo durante su mortal peregrinación a su pequeña grey, cuando estaba para dejar este mundo y volver a su Padre, encomendó el régimen visible de la sociedad por El fundada al Príncipe de los Apóstoles. Ya que, sapientísimo como era, de ninguna manera podía dejar sin una cabeza visible el cuerpo social de la Iglesia que había fundado. Ni para debilitar esta afirmación puede alegarse que, a causa del Primado de jurisdicción establecido en la Iglesia, este Cuerpo místico tiene dos cabezas. Porque Pedro, en fuerza del primado, no es sino el Vicario de Cristo, por cuanto no existe más que una Cabeza primaria de este Cuerpo, es decir, Cristo; el cual, sin dejar de regir secretamente por sí mismo a la Iglesia -que, después de su gloriosa Ascensión a los cielos, se funda no sólo en El, sino también en Pedro, como en fundamento visible-, la gobierna, además, visiblemente por aquel que en la tierra representa su persona. Que Cristo y su Vicario constituyen una sola Cabeza, lo enseñó solemnemente Nuestro predecesor Bonifacio VIII, de i. m., por las Letras Apostólicas Unam sanctam; y nunca desistieron de inculcar lo mismo sus Sucesores. Hállanse, pues, en un peligroso error quienes piensan que pueden abrazar a Cristo, Cabeza de la Iglesia, sin adherirse fielmente a su Vicario en la tierra. Porque, al quitar esta Cabeza visible, y romper los vínculos sensibles de la unidad, oscurecen y deforman el Cuerpo místico del Redentor, de tal manera, que los que andan en busca del puerto de salvación no pueden verlo ni encontrarlo. »



Encíclica Satis Cognitum, León XIII, 1896:

§ 20 : « Es, pues, incontestable, después de lo que acabamos de decir, que Jesucristo instituyó en la Iglesia un magisterio vivo, auténtico y además perpetuo, investido de su propia autoridad, revestido del espíritu de verdad, confirmado por milagros, y quiso, y muy severamente lo ordenó, que las enseñanzas doctrinales de ese magisterio fuesen recibidas como las suyas propias. Cuantas veces, por lo tanto, declare la palabra de ese magisterio que tal o cual verdad forma parte del conjunto de la doctrina divinamente revelada, cada cual debe creer con certidumbre que eso es verdad; pues si en cierto modo pudiera ser falso, se seguiría de ello, lo cual es evidentemente absurdo, que Dios mismo sería el autor del error de los hombres. ‘‘Señor, si estamos en el error, vos mismo nos habéis engañado’’ (Ricardo de S. Víctor, De Trinit. I c.2). Alejado, pues, todo motivo de duda, ¿puede ser permitido a nadie rechazar alguna de esas verdades sin precipitarse abiertamente en la herejía, sin separarse de la Iglesia y sin repudiar en conjunto toda la doctrina cristiana? »

§ 21 : « Los Padres del concilio Vaticano I nada dictaron de nuevo, pues sólo se conformaron con la institución divina y con la antigua y constante doctrina de la Iglesia y con la naturaleza misma de la fe cuando formularon este decreto: ‘‘Se deben creer como de fe divina y católica todas las verdades que están contenidas en la palabra de Dios escrita o transmitida por la tradición, y que la Iglesia, bien por un juicio solemne o por su magisterio ordinario y universal, propone como divinamente revelada.’’ » (Concilio Vaticano I, ses.3 c.3).

§ 24 : « Y pues es imposible imaginar una sociedad humana verdadera y perfecta que no esté gobernada por un poder soberano cualquiera, Jesucristo debe haber puesto a la cabeza de la Iglesia un jefe supremo, a quien toda la multitud de los cristianos fuese sometida y obediente. Por esto también, del mismo modo que la Iglesia, para ser una en su calidad de reunión de los fieles, requiere necesariamente la unidad de la fe, también para ser una en cuanto a su condición de sociedad divinamente constituida ha de tener de derecho divino la unidad de gobierno, que produce y comprende la unidad de comunión. ‘‘La unidad de la Iglesia debe ser considerada bajo dos aspectos: primero, el de la conexión mutua de los miembros de la Iglesia o la comunicación que entre ellos existe, y en segundo lugar, el del orden, que liga a todos los miembros de la Iglesia a un solo jefe.’’(Santo Tomás de Aquino, Summa theol. II-II, c.39, a.1) Por aquí se puede comprender que los hombres no se separan menos de la unidad de la Iglesia por el cisma que por la herejía. ‘‘Se señala como diferencia entre la herejía y el cisma que la herejía profesa un dogma corrompido, y el cisma, consecuencia de una disensión entre el episcopado, se separa de la Iglesia.’’(San Jerónimo, Commentar. in epist. ad Titum c.3 v.10-11). »


Constitución dogmática Pastor Aeternus, 1870, c. 3:

« Por ello enseñamos y declaramos que la Iglesia Romana, por disposición del Señor, posee el principado de potestad ordinaria sobre todas las otras, y que esta potestad de jurisdicción del Romano Pontífice, que es verdaderamente episcopal, es inmediata. A ella están obligados, los pastores y los fieles, de cualquier rito y dignidad, tanto singular como colectivamente, por deber de subordinación jerárquica y verdadera obediencia, y esto no sólo en materia de fe y costumbres, sino también en lo que concierne a la disciplina y régimen de la Iglesia difundida por todo el orbe; de modo que, guardada la unidad con el Romano Pontífice, tanto de comunión como de profesión de la misma fe, la Iglesia de Cristo sea un sólo rebaño bajo un único Supremo Pastor. Esta es la doctrina de la verdad católica, de la cual nadie puede apartarse de ella sin menoscabo de su fe y su salvación. »



Constitución dogmática Dei Filius, 1870, c. 3:

« Por tanto, deben ser creídas con fe divina y católica todas aquellas cosas que están contenidas en la Palabra de Dios, escrita o transmitida, y que son propuestas por la Iglesia para ser creídas como materia divinamente revelada, sea por juicio solemne, sea por su magisterio ordinario y universal. Ya que ‘‘sin la fe... es imposible agradar a Dios’’ (Heb. 11,6) y llegar al consorcio de sus hijos, se sigue que nadie pueda nunca alcanzar la justificación sin ella, ni obtener la vida eterna a no ser que ‘‘persevere hasta el fin’’ (Mt. 10, 22 ; 24, 13) en ella. Así, para que podamos cumplir nuestro deber de abrazar la verdadera fe y perseverar inquebrantablemente en ella, Dios, mediante su Hijo Unigénito, fundó la Iglesia y la proveyó con notas claras de su institución, para que pueda ser reconocida por todos como custodia y maestra de la Palabra revelada. Sólo a la Iglesia Católica pertenecen todas aquellas cosas, tantas y tan maravillosas, que han sido divinamente dispuestas para la evidente credibilidad de la fe cristiana.»


Terminado el día 8 de diciembre de 2014, en la fiesta de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, Madre del Redentor y Reina del Cielo, en reparación y en desagravio por las declaraciones blasfemas con las que este hombre impío e insensato pretendió difamarla:

« Ella estaba silenciosa, pero en su corazón, ¡cuántas cosas le decía al Señor! ¡Tú, aquel día, me dijiste que sería grande ; me dijiste que le darías el trono de David, su padre, que reinaría para siempre y ahora lo veo aquí! ¡La Virgen era humana! Y tal vez tenía ganas de decir: ¡Mentiras! ¡Me han engañado! »


« La Iglesia y la Virgen María son madres, ambas; lo que se dice de la Iglesia se puede decir también de la Virgen, y lo que se dice de la Virgen se puede decir también de la Iglesia. (…) ¿Amamos a la Iglesia como se ama a la propia mamá, sabiendo incluso comprender sus defectos? Todas las madres tienen defectos, todos tenemos defectos, pero cuando se habla de los defectos de la mamá nosotros los tapamos, los queremos así. Y la Iglesia tiene también sus defectos: ¿la queremos así como a la mamá, le ayudamos a ser más bella, más auténtica, más parecida al Señor? »


Para mayor información acerca de las declaraciones heréticas y blasfematorias de este falso profeta ver:





Alejandro Sosa Padilla

Nacionalismo Católico San Juan Bautista